viernes, 31 de enero de 2020

Por el derecho de pernada


Hemos recibido una herencia tergiversada por una Edad Media que cambió el valor de la igualdad por el del derecho de pernada. Vivimos en una especie de maremoto  sobre lo que es ser “una buena mujer”:  debes ser sumisa, quedarte callada, ser muy atenta, y obediente.  Muchas se olvidan de vivir con pasión, toman decisiones equivocadas, aún viendo las señales de peligro.

Hacemos nuestro el deseo de una grandísima parte de nuestra sociedad, expresado perfectamente por Susan Garden :

“El mundo  necesita  un  cambio, ya no mas historias de dolor, necesitamos que cada mujer luche sin descanso por encontrar su propio lugar, que levanten su rostro sin miedo, que decidan correr sin dudas hacia sus sueños y aspiraciones,  ser una guerrera incansable en busca de su libertad”.



jueves, 30 de enero de 2020

Chismes no


Conversábamos de muchas cosas alrededor de unas cervezas. Hacía buen tiempo y se prestaba a la charla entre amigos. Alguien preguntó por un colega que hace tiempo no frecuentaba nuestros encuentros. Y otro alguien comentó algo que no gustó a los demás. Parecía un chisme. Dos de nosotros salimos casi al unísono, de buena forma pero con energía. Los chismes no valen entre amigos. Está bien compartir noticias pues queríamos saber del mismo y no perder el contacto, nos interesábamos por su persona. Al fin y al cabo es un viejo amiguete.

Pero chismes, no. Para que el chisme no haga daño debemos estar dispuestos a contarle directa y personalmente al amigo aquello de lo que hemos hablado ante otras personas no estando presente el susodicho. Y en segundo lugar, no debemos enjuiciar al otro, contamos un hecho pero sin juzgar, sin enjuiciar. Sigue siendo un amigo. Y aunque no lo sea. Es mejor ser claros en la comunicación que andar con chismorreos. Y eso es también hacer el amor y no la guerra.




miércoles, 29 de enero de 2020

Se fue


Se marcho sin que yo le reconociera el sabor de sus comidas y ella supiera la importancia que para mí han tenido sus sabios consejos. Se fue y no le dije una cosa qué ha influido en mi vida y que a ella le hubiera gustado saberlo, cuáles han sido sus sabios consejos.

No  puedo volver al pasado. Ya ha pasado y no puedo hacer nada por cambiarlo. Y el futuro es incierto. ¿Dónde estará ahora mi abuela?  ¿Es cierto como, dicen algunos, que volveremos a encontrarnos? No lo sé.

Me he quedado un rato en silencio. He intentado escuchar con su voz algunos de los consejos que sabiamente me ha dado. Y este ahora es el que puedo poner en marcha.