domingo, 3 de septiembre de 2017

Aire nuevo

No estaba segura si eludir o ir tras su destino. Pero antes que nada necesitaba conocerlo.

Ventiló su habitación para que el viento entrara sin dificultad y aireara el ambiente. Ambos nos apreciamos y nos tenemos en gran estima. Y ambos también sabemos que o no nos amamos o no sabemos cómo amarnos.

Asomado a la ventana de mi cuarto observo sus entradas y salidas.


Su nombre no está en la voz del viento ni viene escrito en el vuelo de las aves. No te queda otra que construir tu camino y el mismo (tu experiencia y vivencia) te dirá donde asentar tu casa.


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