En principio podemos estar de
acuerdo en que todos buscamos el bien. Sí ¿pero que bien? Los hay
que acosan, que ponen zancadillas a los que buscamos el bien común. Somos la
mayoría, y aquí es donde está la madre del cordero, ellos buscan el
bien pero el suyo propio. No entienden el lenguaje de solidaridad, de
compartir. Solo piensan que esa parte se la han quitado. Promueven el
silencio entre los sencillos y aunque luchen solo por lo suyo no tienen por qué
asolar a los demás. Ya, no hay que esperar a mañana son cadáveres. Que se
queden solos para siempre.
Mostrando entradas con la etiqueta egoísmo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta egoísmo. Mostrar todas las entradas
martes, 3 de diciembre de 2019
martes, 6 de agosto de 2019
Ambición
Fue hace
unos cuantos años. Estaba atravesando un momento complicado de salud y, no
teniendo problemas de sustitución laboral, decidió aceptar lo que el
médico le había indicado: una baja laboral.
Siendo consciente que el trabajo para una tarea que lleva consigo la integración de otras personas ha de ser en equipo, había intentado, y lo logró, compartir la tarea y las responsabilidades entre todos. La historia dará cuenta de ello. Tal fue así que, por poner un ejemplo, en las ruedas de prensa, que se hacían con frecuencia, siendo lo normal que apareciera él por ser el máximo responsable, la dejaba en manos de aquel que coordinaba el tema, en concreto a explicar a la opinión pública.
Cumplió con su baja a conciencia, sin estar metiendo las narices en las cosas laborales dado que siempre había defendido la teoría de que los cementerios están llenos de gente imprescindible.
Cuando llegó el momento de su incorporación laboral se encontró con una sorpresa: una carta del Director Nacional indicándole que había sido sustituido en su responsabilidad por aquel a quien el mismo había designado como responsable en el tiempo de su baja laboral.
La película de su cese fue así de sencilla. Llegó, saludó a su sustituto temporal, por otra parte hombre de su confianza, el cual sin responder a los buenos días le entregó la carta del director nacional, al tiempo que quitaba de la puerta del despacho del director cesante la placa que ponía su nombre y responsabilidad.
El cesado reaccionó diciéndole que le gustaría sentarse con él para plantearle algunos cambios que a su juicio deberían realizarse. Fue rápidamente interrumpido por el nuevo director que le manifestó abiertamente que esas ideas se las guardase porque no eran ya tareas suyas, indicándole a la vez la mesa que ocuparía en la oficina.
No equipo, no dialogo, no escucha, no reparto de las responsabilidades. La
primera y última palabra es mía. No actitud de servicio a los más
desfavorecidos, objetivo del trabajo de dicha organización, etcétera, no tiene
otro nombre sino el de ansias de poder.
jueves, 28 de febrero de 2019
Círculos Viciosos
Habían participado en el
curso de formación que se había impartido en la escuela social del ayuntamiento
y que terminó con la programación de una acción popular.
Algo de sorpresa causó cuando
Santiago y Ernesto comienzan a pedirle al profe los primeros puestos de mando y
coordinación. El maestro Alonso, al darse cuenta de sus intereses, pensó que de
nada les he servido el curso en el que habían participado, pues la actitud
egoísta en la vida o el pretender seguridades en el quehacer de cada día son
actitudes que llevan a lo contrario de lo que se pretendía con la acción a
realizar.
Los compañeros al darse
cuentas de lo que estos pedían se indignaron, con lo cual ellos mismos
mostraban también que su actitud era igual. Estaban acabando la carrera y ya
estaban pensando que provecho podían sacar de los demás y no en cómo poder
servirles mejor. Habían comprendido muy bien la lección que los políticos
suelen dar.
Y más aún: el que esto
escribe y el que ahora mismo lo está leyendo, analizándonos profundamente, será
fácil que descubramos qué potenciar nuestro ego solo nos servirá para seguir
avejentando este mundo y hacerlo cada día más deteriorado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
