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martes, 7 de enero de 2020

Paciencia

Es un criterio aceptado universalmente que la paciencia es la madre de la ciencia ¿Y Dónde tuvo lugar ese parto? Por otra parte, es de suponer que junto a la madre ha habido también un padre. Y no podía ser cualquier padre. Un impaciente desbocado tipo San Blas no tiene pinta de hombre paciente. Tampoco tiene pinta de serlo San Pedro o su colega San Pablo, ocupados de país en país fundando su partido. 

Sí, pudiera haber sido Jesús de Nazaret, pero si es cierto que una persona que habla tanto de la importancia de la familia no se va a hacer cargo de una paternidad responsable cuando él estaba de pueblo en, pueblo llevando el café los suyos y preocupado por lo mal que laboralmente le iba a su esposa.

Seguro que todos hemos pensado en el santo Job. Cualidades y mérito no le faltan. Y ha sido considerado durante muchos siglos como el mejor modelo de paciencia, antes de Jesucristo.

Que nosotros sepamos, no hay doctrina segura sobre el tema y serán las nuevas tecnologías las que se ocuparán de la pertinente solución. A nosotros solo nos toca convencernos de que la paciencia es una cualidad necesaria en la vida. Y ejemplos de ello los tenemos a borbotones

De ello más que convencidos los representantes del saber tales como Emmanuel Kant, filósofo (“La paciencia es la fortaleza del débil y la debilidad del fuerte”) o científicos como Franklin ("Quién tiene paciencia obtendrá lo que desea”) y poetas como Neruda, quién dejo dicho "Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano".

domingo, 24 de noviembre de 2019

Los conejos


"A conejo ido, palos a la madriguera”… Dicho de otra forma: hay que aprovechar las oportunidades y de poco valen los lamentos cuando pasa la ocasión y la desaprovechamos.

Al conejo se le suele presentar como símbolo de cobardía. ¿Quién no ha escuchado eso de “salió corriendo como un conejo, huyó como un conejo”?  Y con ello estamos  hablando de la rapidez para huir de las dificultades lo que denota, precisamente, es cobardía frente al compromiso.

Pero no todo es negativo pues existe también la creencia popular de que el conejo duerme con los ojos abiertos, lo cual indica sagacidad, atención y estado vigilante.

Sean cuales fueren las interpretaciones todo ello nos viene a decir qué estar atentos, ser más diligentes incluso atrevidos sería un buen hábito para nuestra evolución personal.




sábado, 8 de septiembre de 2018

Gratitud


No todo el mundo está capacitado para practicar la gratitud. Detrás de una persona agradecida está el convencimiento personal de que todas las personas somos incompletas y una por una cosa y otra por otra, nos necesitamos mutuamente.

Estamos aquí para cooperar y no para competir o confrontarnos unos contra otros, que es justamente como estamos organizados en la sociedad y así es como nos gobiernan; y así es también como nos divertimos. Sí. Pensemos en el deporte, desde el fútbol a la vela latina, son una competición y además pagamos por verlos.

Estudios recientes tienen como conclusión que las personas agradecidas enferman menos, el corazón les camina mejor y son en general más felices. También son más generosos y, por la experiencia recibida, están dispuestos a ayudar a otros.

Ser agradecido es un pozo sin fondo. No hay límite para vivir la gratitud. Justo por eso, porque somos agradecidos, estamos más dispuestos a ser portadores de otras virtudes, pues la gratitud no solo es la más grande de todas las virtudes, sino que engendra a las demás.

Quién no sabe agradecer da por sentado que todo se lo merece y que lo que ha conseguido se debe a su exclusivo esfuerzo. Pero quién ha pasado por dificultades sabe el valor que tiene la ayuda de los otros.