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martes, 21 de agosto de 2018

Antonio Machado - "Reflexiones de Juan de Mairena" (II)


Lo corriente en el hombre es la tendencia a creer verdadero cuanto le reporta alguna utilidad. Por eso hay tantos hombres capaces de comulgar con ruedas de molino. Os hago esta advertencia pensando en algunos de vosotros que habrán de consagrarse a la política. No olvidéis, sin embargo, que lo corriente en el hombre es lo que tiene de común con otras alimañas, pero lo específicamente humano es creer en la muerte. No penséis que vuestro deber de retóricos es engañar al hombre con sus propios deseos; porque el hombre ama la verdad hasta tal punto que acepta, anticipadamente, la más amarga de todas.

viernes, 15 de junio de 2018

La realidad


Lo real, pensamos, es aquello que con tus ojos puedes ver. Pero igual de real lo son también las flechas que en tu camino van lanzando para impedir tu caminar. Y lo mismo de realidad tienen aquellos momentos, espacios y lugares donde puedes sentarte a descansar.

De la realidad de cada día forman parte también aquellos puntos, que a ti tan lejanos te parecen, donde el cielo y mar se abrazan. Sin embargo, hay también horizontes cercanos, muy cercanos a ti por los que de largo no debes pasar. De la realidad forman parte también los cientos de miles de obreros que ante la puerta de la fábrica siguen de pie esperando que, al menos uno a uno, puedan ir entrando a buscar el pan de cada día.

Y lo más real, no lo olvides -tan real que es lo mismo que nos hace ver las otras realidades- es ese sol rojo, redondo y hasta sonriente que, haciéndonos guiños siempre está, aunque muchos con él enfadados seguimos pues también continúa regalando días al patrón.

Y lo más curioso que pertenece a la realidad es que yo haya escrito este post y tú ahora leyéndole estés.




jueves, 10 de mayo de 2018

Búsquedas


Había estado en contra de todo lo que no podía verse y tocarse. Una mente, la suya, pragmática y cartesiana hasta el paroxismo, pero, en algún momento de su vida, su manera de enfocar su entorno comenzó a cambiar. No fue un cambio radical. No fue una epifanía mística ni nada parecido. Fue un cambio -mejor cabría decir una evolución- que le ayudó a madurar como persona. Hoy se levanta temprano y practica yoga y meditación. Habla de ello con sus amigos y les propone una espiritualidad liberadora.

-No es tan difícil -les comentó-. En resumidas cuentas, es como buscar el vivir de otro modo más feliz consigo mismo, encontrarse a uno mismo. Todos, -les seguía explicando- pertenecemos a un TODO. Somos células de un átomo pequeño. Vivimos en un universo mutante. Nada es fijo. Por eso, la necesidad que tenemos de salir del yo. A los que oponen la razón como camino a la verdad frente a la espiritualidad, habría que recordarles que la razón es importante, pero no es el único camino.

Hace ya mucho tiempo que Einstein se planteaba esta cuestión. “Somos energía. Conocerla es conocernos”, dijo. Y terminó su reflexión en aquella semana escolar que versaba sobre “Materia y Espíritu”, dejando unas preguntas en el aire:

- “Y aunque no se afirme esa íntima unión, reconozcamos que las preguntas que más se hace la ciencia actual son: ¿Qué es la consciencia? ¿Cómo percibimos? ¿Qué es sentir? ¿Qué es esa energía que sentimos? ¿Existe una realidad allá afuera o hay que crear la realidad en la que valga la pena creer? La ciencia busca con afán la respuesta a estas preguntas. Y no todas las respuestas obedecen a las preguntas hechas.