Lo corriente en el hombre es la tendencia a
creer verdadero cuanto le reporta alguna utilidad. Por eso hay tantos hombres capaces de
comulgar con ruedas de molino. Os hago esta advertencia pensando en algunos de
vosotros que habrán de consagrarse a la política. No olvidéis, sin embargo, que
lo corriente en el hombre es lo que tiene de común con otras alimañas, pero lo
específicamente humano es creer en la muerte. No penséis que vuestro deber de
retóricos es engañar al hombre con sus propios deseos; porque el hombre ama la
verdad hasta tal punto que acepta, anticipadamente, la más amarga de todas.
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martes, 21 de agosto de 2018
viernes, 15 de junio de 2018
La realidad
Lo real, pensamos, es aquello
que con tus ojos puedes ver. Pero igual de real lo son también las flechas que
en tu camino van lanzando para impedir tu caminar. Y lo mismo de realidad tienen
aquellos momentos, espacios y lugares donde puedes sentarte a descansar.
De la realidad de cada día
forman parte también aquellos puntos, que a ti tan lejanos te parecen, donde el
cielo y mar se abrazan. Sin embargo, hay también horizontes cercanos, muy
cercanos a ti por los que de largo no debes pasar. De la realidad forman parte
también los cientos de miles de obreros que ante la puerta de la fábrica siguen
de pie esperando que, al menos uno a uno, puedan ir entrando a buscar el pan de
cada día.
Y lo más real, no lo olvides -tan
real que es lo mismo que nos hace ver las otras realidades- es ese sol rojo,
redondo y hasta sonriente que, haciéndonos guiños siempre está, aunque muchos
con él enfadados seguimos pues también continúa regalando días al patrón.
Y lo más curioso que
pertenece a la realidad es que yo haya escrito este post y tú ahora leyéndole
estés.
jueves, 10 de mayo de 2018
Búsquedas
Había estado en contra de
todo lo que no podía verse y tocarse. Una mente, la suya, pragmática y
cartesiana hasta el paroxismo, pero, en algún momento de su vida, su manera de
enfocar su entorno comenzó a cambiar. No fue un cambio radical. No fue una
epifanía mística ni nada parecido. Fue un cambio -mejor cabría decir una
evolución- que le ayudó a madurar como persona. Hoy se levanta temprano y
practica yoga y meditación. Habla de ello con sus amigos y les propone una
espiritualidad liberadora.
-No es tan difícil -les
comentó-. En resumidas cuentas, es como buscar el vivir de otro modo más feliz
consigo mismo, encontrarse a uno mismo. Todos, -les seguía explicando-
pertenecemos a un TODO. Somos células de un átomo pequeño. Vivimos en un
universo mutante. Nada es fijo. Por eso, la necesidad que tenemos de salir del
yo. A los que oponen la razón como camino a la verdad frente a la espiritualidad,
habría que recordarles que la razón es importante, pero no es el único camino.
Hace ya mucho tiempo que
Einstein se planteaba esta cuestión. “Somos energía. Conocerla es conocernos”,
dijo. Y terminó su reflexión en aquella semana escolar que versaba sobre
“Materia y Espíritu”, dejando unas preguntas en el aire:
- “Y aunque no se afirme esa
íntima unión, reconozcamos que las preguntas que más se hace la ciencia actual
son: ¿Qué es la consciencia? ¿Cómo percibimos? ¿Qué es sentir? ¿Qué es esa
energía que sentimos? ¿Existe una realidad allá afuera o hay que crear la
realidad en la que valga la pena creer? La ciencia busca con afán la respuesta
a estas preguntas. Y no todas las respuestas obedecen a las preguntas hechas.
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