martes, 31 de julio de 2018

Palabras


Desde siempre han existido las clases de saber hablar (literatura, oratoria etc.) así como también clases de escritura. Lo que no suele prodigarse son las clases de saber escuchar. Y ya lo decíanlos clásicos; "Así como hay un arte de saber hablar existe también un arte de bien escuchar” (Epicteto), pero parece que quedó en el olvido

Y es que “escuchar” lleva consigo un campo más amplio. No solo escuchamos a los demás y los libros -que es otra manera de escuchar-, sino también nos escuchamos a nosotros mismos y a todo nuestro entorno: al León que ruge, al viento que acaricia nuestros rostros, y a las hierbecillas del campo que levemente se quejan cuando las pisamos, y que muy bien lo ha expresado el poeta desde antiguo  cuándo decía : " Mil gracias derramando paso por estos sotos con presura, y yéndolos mirando, con sola su  figura prendados los dejó de su hermosura";  y Luther King nos decía: "Tu verdad aumentará en la medida que sepas escuchar la verdad de los otros".

Si analizamos bien las cosas poco por nada cabe esperar de quiénes no saben o no quieren escuchar, con sus mentes cerradas que viven como zombies convertidos en estatuas de sal.

Hablar y escuchar. Escuchar y hablar. La buena comunicación es imposible. Digamos más: "sin estos dos verbos, el diálogo real muere de infarto".



lunes, 30 de julio de 2018

Nuevo día


Ha llegado un día nuevo. Nuevo quiero que sea para sentir el gusto por las cosas pequeñas, para saber contemplar la belleza del sol, las nubes y el viento. En este nuevo día quiero mirar con esperanza lo que otros ven perdido.

Quiero soltar la mochila que llevo a la espalda y que no sirven para nada porque está hueca, vacía y con material inservible.

También quiero en este día saber agradecer las sonrisas y atenciones que me encuentro por el camino. Me gustaría también juntarme con otros que son conscientes de que tienen un pan para comer, un techo donde dormir, cuándo miles y millones de personas en el mundo no lo tienen. Quiero  -cómo no- saber agradecer el haber aprendido a trabajar y el estar trabajando.

Quiero que este nuevo amanecer tenga el mismo propósito de siempre, pero esta vez, cumpliéndolo, es decir: amar sin medida, sin condiciones, sin peros de por medio.




domingo, 29 de julio de 2018

Abuelos


Hace pocos días se celebró el Día de los Abuelos (Santa Ana en el santoral católico). Casi nadie se ha enterado. Lo de abuelo está claro que no es una carrera universitaria y si lo fuera es la que menos salidas tendría.

¿Cuál es la nota máxima para ser abuelo? Cuando oye decir al nieto algo como tú eres el mejor "abu" del mundo (doctorado cum laude).

Para ser abuelo no hacen falta conocimientos especiales -o sí…vaya usted a saber-. En principio, es sólo una maniobra de dejarse querer. Digamos que los nietos nos regalan lo que la sociedad nos quita. Tenemos la ventaja de haber vivido los años que propios y también los que tiene ahora su nieto con lo cual se puede producir una buena síntesis completa de cara al futuro.

Ya los últimos tiempos, con el temita de la crisis, el papel de abuelo se ha puesto más de actualidad que en los buenos tiempos. Más de un abuelo y de una abuela han tenido que hacer de padres. Y no me refiero ya a rascarse el bolsillo -que también-. Me refiero a ese papel de educadores, que anteriormente se ceñía a complementar el de los progenitores. Ahora se obliga a más; a más en tiempo y contenido. Obliga a que los propios abuelos se reciclen, se actualicen y se vean obligados a vivir una segunda madurez.

¡Quién sabe! A lo mejor no hay mal que por bien no venga.