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martes, 2 de junio de 2020

Aprendizaje o marginación

Hemos entrado en la sociedad del aprendizaje, que se rige por una ley implacable:

“Toda persona, toda empresa y toda sociedad, para no quedarse atrás, tiene que aprender al  menos a la misma velocidad a la que cambia el entorno”. Y si quiere progresar, deberá hacerlo a más velocidad aún. Podemos discutir si son galgos o podencos: si calidad o equidad, si concertada o pública, si el esfuerzo es de derechas y la imaginación de izquierdas, si debemos tener una educación centralizada o descentralizada. Pero mientras seguimos empantanados, el mundo sigue su curso. Necesitamos una movilización de toda la sociedad.

La escuela no basta para tener éxito en la Sociedad del aprendizaje. No solo deben aprender los alumnos, sino también los profesores, y los centros, y las empresas, y el sistema judicial, y los políticos, y toda la ciudadanía. O aprendizaje de todos, incluidos los que parecen saber más, o marginación o vueltas a empantanarnos en un mundo de pocos con muchísimo.

José Antonio Marina


domingo, 5 de abril de 2020

Algo personal

Cuando todo esto acabe y podamos volver a hablar de los temas de los que hablábamos antes, que no me vuelvan a dar la vara con los beneficios que supone privatizar la Sanidad. Me lo puedo tomar como algo personal.

Si algo queda demostrado ahora hasta la saciedad es la necesidad imprescindible de no tocar los muros maestros del edificio de una sociedad -de cualquier sociedad-. No solo no tocarlos, sino reforzarlos. Empecemos por recobrar esos puesto de trabajo perdidos, los presupuestos de investigación -que ya de por sí eran vergonzosamente bajos.

Cuando todo esto acabe y podamos volver a hablar de los temas de los que hablábamos antes, será momento de pedir responsabilidades de los errores evitables que hemos cometido estos días -errores de palabra, obra y omisión-, pero también de los que se cometieron con antelación al estallido de la pandemia. Algunos no fueron errores, algunos fueron maniobras perpetradas con toda intención: la de apoderarse de áreas de negocio y lucrarse descaradamente.

Las rentabilidad que supone a corto plazo recortar servicios públicos puede salir a precio de oro a largo plazo. Ahora tenemos la evidencia. ¿Volveremos a cometer el mismo error?

Cuando todo esto acabe y podamos volver a hablar de los temas de los que hablábamos antes, que no me vuelvan a dar la vara con los beneficios que supone privatizar la Sanidad -y lo que  me vale para la Sanidad me vale para la investigación o la educación, por ejemplo-.

Me lo puedo tomar como algo personal.


viernes, 29 de junio de 2018

¿Política económica o Economía política?


No solo es que estuviera enfermo. Lo más fuerte es el cimiento de dicha enfermedad. Con frecuencia dicen haber descubierto tal y tal cosa que pondría fin al cáncer o a algunas enfermedades incurables degenerativas. Pero esos descubrimientos tardan mucho en llegar a quienes lo necesitan.

Hoy mismo anunciaban en un programa radiofónico el descubrimiento -tras diez años de estudio, de investigaciones- dónde están las causas y posibles vías de tratamiento para que el cáncer, una vez curado, no vuelva a reproducirse. Eso sí, tardará, al menos, unos cinco años en convertirse en medicamento que pueda ser utilizado por la gente, siempre que los dineros para ultimar las investigación precisas lleguen. En el caso que nos ocupa los dineros no llegaron vía gobierno, sino vía donaciones mensuales de millones de españoles a la Asociación Española Lucha contra el Cáncer.

Lo curioso y bastante inexplicable es que aumenten los presupuestos para armamento (armas tienen como fin matar) y disminuyan los dineros para la investigación científica (cuyo objetivo siempre es salvar vidas, es decir aportar más calidad de vida a quienes carecen de ella). Pero que no se nos olvide: decidir en qué, cuándo y cómo se invierten esos dineros es una decisión política.