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viernes, 3 de diciembre de 2021

El bocadillo de queso

 Había un joven albañil que cada día se llevaba un bocadillo para comer en el trabajo. Cuando llegaba la hora de desayunar, sacaba el bocadillo de su envoltorio y, día tras día, sus compañeros eran testigos de la misma desilusión. El muchacho, al ver que el bocadillo era de queso, empezaba a lanzar todo tipo de improperios: que si estaba aburrido de comer siempre lo mismo, que el queso le sentaba mal, que le daba alergia…

Un día, uno de sus compañeros, harto de escuchar siempre las mismas protestas, le dijo: 


- Perdona que me meta en tu vida, chico, pero es que todos los días te quejas de lo mismo y y a estamos un poco cansados. ¿Por qué no le diez a tu madre o a quién sea que te prepare el bocadillo con otro relleno que no sea queso? Si quieres, los compañeros podemos darte un par de ideas…


El muchacho, avergonzado, respondió: 


- Es que yo no vivo con mi madre. El bocadillo me lo preparo yo solito.





domingo, 28 de noviembre de 2021

Almudena Grrandes (Madrid, 1960 - Madrid, 2021)

 Inteligente, sensible, cuentan que excelente conversadora... así era la Almudena Grandes que ayer mismo nos dejara por sorpresa, después de que hace pocos meses pusiera en conocimiento de todos que un cáncer de pecho se había hecho fuerte cerca de su corazón. Pero nadie esperábamos un desenlace tan rápido.


Era, de algún modo la cronista de una época difícil, la de la posguerra, la de los años de silencio y cabeza gacha; la que traía a la memoria a la gente común que vivió aquellos años, a menudo, como héroes anónimos de esfuerzo y sufrimiento. Pero también fue la cronista de la esperanza de esa gente, que apretó los dientes y no perdió la dignidad ni en la derrota.


Periodista, escritora, columnista, comunicadora… Todo eso y mucho más: testigo.




miércoles, 10 de noviembre de 2021

La Carta

Todas las mañanas llego a la oficina, me siento, enciendo la lámpara, abro el portafolios y, antes de comenzar la tarea diaria, escribo una línea en la larga carta donde, desde hace catorce años, explico minuciosamente las razones de mi suicidio.

Luis Mateo Díez




martes, 13 de abril de 2021

Día internacional del beso 2021



El primer beso puede ser tan aterrador como el último (Daina Chaviano)


¿Quién iba a decir que un beso pudiera ser así, capaz de alterar el paisaje interior hasta tal punto de desbordar los mares, de empujar los ríos montaña arriba, de devolver la lluvia a las nubes? (Jandy Nelson)


La verdad es que desde que besé a mi primera novia adoro todas las lenguas (Ramón Irigoyen)


Los besos en el cuerpo hacen llorar. Diríase que consuelan (Marguerite Duras)


Me habría gustado poder guardar ese beso en una botella y tomarlo en pequeñas dosis cada hora o cada día (Nicole Williams)


Un beso es mucho más fácil que lo que hacemos. Cuando besas, puedes cerrar los ojos. Puedes alejar los pensamientos con besos. Puedes alejar el dolor con besos, la duda, la pena. Cuando cierras los ojos y besas, te proteges de la vulnerabilidad (Colleen Hoover)


No fue un beso muy largo, y desde luego no fue uno de esos de película, pero fue maravilloso a su manera. Lo único que recuerdo es que, cuando nuestros labios se rozaron, tuve la certeza de que jamás olvidaría aquel instante (Nicholas Sparks)


Besos como el suyo deberían venir con una etiqueta de advertencia. No pueden ser buenos para el corazón (Colleen Hoover)


Este beso vale todas las lágrimas, toda la angustia, todo el dolor, toda la lucha, toda la espera (Colleen Hoover)


Las mujeres todavía recuerdan el primer beso después de que los hombres han olvidado el último (Remy de Gourmont)


Cuán lejos se ven las estrellas, y cuán lejos está nuestro primer beso, y ¡ah, cuán viejo es mi corazón! (William Butler Yeats)


Cuando la edad enfría la sangre y los placeres son cosa del pasado, el recuerdo más querido sigue siendo el último, y nuestra evocación más dulce, la del primer beso (Lord Byron)


Porque no fue en mi oído que susurraste, sino en mi corazón. No fueron mis labios los que besaste, sino mi alma (Judy Garland)


Un mundo nace cuando dos se besan (Octavio Paz)

El primer beso entre dos personas es algo realmente bueno en la vida (Juliana Hatfield)


La beso de cada forma en que puedo besarla, porque planeo amarla en cada forma que pueda. Cada vez que nos negamos a ceder a nuestros sentimientos en el pasado, hace que este beso valga completamente el sacrificio (Colleen Hoover)


El primer beso de la madre enseña al niño amor, el sagrado primer beso de la mujer que el hombre ama, le enseña la esperanza y la fe en la vida (Giuseppe Mazzini)


Al primer beso sentí que algo se derretía dentro de mí, que me dolía de una manera exquisita. Todos mis anhelos, todos mis sueños y dulces angustias, todos los secretos que durmieron profundamente dentro de mí se despertaron, todo fue transformado y encantado, y todo tenía sentido (Hermann Hesse)


Un primer beso después de cinco meses significa más que un primer beso después de cinco minutos (Steve Kluger)


Tuve que dar mi primer beso delante como de cien personas. No sabía qué hacer. Entonces mis hermanas me dijeron que practicara con una almohada, ¿sabes? Pero no me besó de vuelta, así que no sabía qué esperar (Lacey Chabert)


Yo esperé por mi primer beso (Carly Rae Jepsen)


Besé a mi primera chica y fumé mi primer cigarrillo el mismo día. Desde entonces, no he tenido tiempo para el tabaco (Arturo Toscanini)


Hay besos de bienvenida y de despedida, el largo, persistente, amoroso, presente; el robado, o el mutuo; el beso de amor, de alegría y también de dolor; la garantía de promesa y recepción de satisfacción (Thomas Chandler Haliburton)


¿Alguna vez te has perdido en un beso? Me refiero a una pura embriaguez psicodélica. No sólo la caricia lujuriosa, sino la metamorfosis trascendental de cuando te das cuenta de que la grandeza de este ser estaba respirando en ti. Lamiendo los lados y las esquinas de tu boca, como sellando mil sobres carnosos llenos de tu esencia apasionada y luego abiertos por la misma boca y devueltos a ti, una y otra vez… el primer beso del resto de tu vida (Saul Williams)

Hay un momento… ¡Oh, justo antes del primer beso! una palabra susurrada… algo que hace que valga la pena (F. Scott Fitzgerald)


Tu primer beso es el golpe del destino (Alice Sebold)


Mi primer beso. Un nuevo tipo de beso, como un nuevo tipo de música que sigue tocando, suavemente, a la distancia… salvaje y arrítmico, desesperado. Apasionado (Lauren Oliver)


Cualquier hombre que puede conducir con prudencia mientras besa a una chica bonita, simplemente no está dando el beso con la atención que se merece (Albert Einstein)


Un beso hace que el corazón vuelva a ser joven y borre los años (Rupert Brooke)


Un beso es un truco encantador diseñado por la naturaleza para detener el habla cuando las palabras se vuelven superfluas (Ingrid Bergman)


Un beso puede ser una coma, un signo de interrogación o un signo de exclamación. Esa es la ortografía básica que toda mujer debe saber (Mistinguett)


La decisión de besar por primera vez es la más crucial en cualquier historia de amor. Cambia la relación de dos personas de manera mucho más fuerte que incluso el abandono final, porque este beso ya tiene en su interior esa entrega (Emil Ludwig)


¿No es un beso el verdadero autógrafo del amor? (Henry Theophilus Finck)

Es la pasión que reside en un beso lo que le da su dulzura, es el afecto en el beso lo que lo santifica (Christian Nestell Bovee)


Tú deberías ser besada y por alguien que sepa cómo hacerlo (Margaret Mitchell)


La luz del sol golpea la tierra, y los rayos de la luna besan el mar: ¿de qué valen todos estos besos si no me besas? (Percy Bysshe Shelley)


Sus labios sobre los de él podían decirle mejor que todas sus excusas (Margaret Mitchell)


Ahora un beso suave… por ese beso, prometo una felicidad sin fin. (John Keats)

Nos volvimos uno al otro, sumergidos profundamente en nuestras miradas, e intercambiamos un beso que convirtió mis huesos en goma y mi cerebro en gachas (Peter De)


Los besos son un mejor destino que la sabiduría (E. E. Cummings)


La felicidad es como un beso. Debes compartirla para disfrutarla. (Bernard Meltzer)


Un hombre roba el primer beso, súplica por el segundo, exige el tercero, toma el cuarto, acepta el quinto y soporta todos los demás (Helen Rowland)


Creo en largos, lentos, profundos, suaves y húmedos besos que duran tres días (Kevin Costner)


El alma que puede hablar a través de los ojos también puede besar con la mirada (Gustavo Adolfo Bécquer)


¿Por qué un hombre da por sentado que una chica que coquetea con él quiere que la bese cuando, nueve de cada diez veces, sólo quiere que él quiera besarla? (Helen Rowland)


Sé simple al vestir y sobrio en tu dieta; en resumen, mi querido, bésame y cállate (Mary Wortley Montagu)


La besé fuerte, la sostuve estrechamente y traté de abrir sus labios, estaban cerrados herméticamente (Ernest Hemingway)


Ese beso de despedida que se asemeja a saludo, esa última mirada de amor que se convierte en la más aguda punzada de dolor (George Eliot)


Hay muchos tipos de besos diferentes. Está el apasionado beso de despedida, como el que Rhett le dio a Scarlett cuando se fue a la guerra. El tipo de beso de que ‘realmente no puedo estar contigo, pero quisiera estarlo’ como el de Superman y Lois Lane. También está el primer beso, uno que es suave y vacilante, caliente y vulnerable; y luego está el beso de la posesión, que fue como Ren me besó ahora (Colleen Houck)


Todavía estoy esperando ese apasionado beso bajo la lluvia (Harry Styles)


La parábola convencional: el sentimiento… el contacto de la mano… el beso, el beso apasionado… el sentir del cuerpo… el clímax en la cama… luego más cama… menos cama… luego el aburrimiento, las lágrimas y por último la amargura… fue para él vergonzoso e hipócrita. (Ian Fleming)


He tenido besos apasionados y feroces, besos tan dulces que gustaban a miel pura y besos que cortaban como cuchillos, pero hasta este momento, nunca he tenido uno que diga ‘hola y adiós’ a la vez. (Ann Aguirre)


Todos somos mortales hasta el primer beso y la segunda copa de vino (Eduardo Galeano)


Es el primer beso del que ambos estamos plenamente conscientes. Ninguno está debilitado por la enfermedad o el dolor, tampoco desmayado; no nos arden los labios de fiebre ni de frío (Suzanne Collins)


Es el primer beso que de verdad hace que se me agite algo en el pecho, algo cálido y curioso. Es el primer beso que me hace desear un segundo (Suzanne Collins)

En un beso sabrás todo lo que he callado (Pablo Neruda)


No todos los besos son iguales. Solo algunos consiguen que el mundo se pare. Esos son los mejores: los que hacen que el tiempo se detenga y pierdas incluso la noción de quién eres (Esther Sanz)


En el momento en que mis labios toquen los tuyos, será tu primer beso. Porque si nunca has sentido nada cuando alguien te dio un beso, entonces nunca nadie realmente te besó. No en la forma en que planeo besarte (Colleen Hoover)


El beso es el contacto de dos epidermis y la fusión de dos fantasías (Alfred de Musset)


Ese beso siguiente es del tipo que rompe el cielo. Te roba el aliento y te lo devuelve. Eso me demuestra que otros besos que había tenido en mi vida, habían sido un error (Gayle Forman)


Un beso lo es todo. Un beso es la verdad. Sin demasiados ejercicios de estilo, sin retorcimientos extremos, sin enroscamientos. Natural, lo más bonito. Besa como a mí me gusta. Sin tener que representarse, sin tener que reafirmarse, sencillo. Seguro, suave, tranquilo, sin prisa, con diversión, sin técnica, con sabor (Federico Moccia)


Es el tipo de beso que te hace darte cuenta de que el oxígeno está sobrevalorado (Tahereh Mafi)


Para mí un beso es algo más que dos labios que se juntan. Es… el punto álgido de una atmósfera, de unos sonidos, de una cercanía, de unas palabras (Javier Ruescas)


Besos como el suyo deberían venir con una etiqueta de advertencia. No pueden ser buenos para el corazón (Colleen Hoover)


No olvides nunca que el primer beso no se da con la boca, sino con los ojos (O. K. Bernhardt)


El más difícil no es el primer beso sino el último (Paul Géraldy)




martes, 17 de noviembre de 2020

Las ropas usadas

Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares. Es el momento de la travesía. Y, si no osamos emprenderla, nos habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos


Fernando Pessoa





lunes, 19 de octubre de 2020

Miguel Delibes. Centenario

El 17 de octubre pasado Miguel Delibes hubiera cumplido 100 años. Se dice pronto. Uno de los mejores escritores en lengua castellana que, sin embargo, pasó muy desapercibido durante demasiados años. Su literatura, su poesía y su teatro permanecen y cada vez reciben mayor reconocimiento.






domingo, 4 de octubre de 2020

Jorge Luis Borges - Valgo


"De tanto perder, aprendí a ganar; de tanto llorar, se me dibujó la sonrisa que tengo. Conozco tanto el piso que sólo miro el cielo. Toqué tantas veces fondo que, cada vez que bajo, ya sé que mañana subiré. Me asombro tanto cómo es el ser humano, que aprendí a ser yo mismo. Tuve que sentir la soledad para aprender a estar conmigo mismo y saber que soy buena compañía. Intenté ayudar tantas veces a los demás, que aprendí a esperar que me pidieran ayuda. Traté siempre que todo fuese perfecto y comprendí que realmente todo es tan imperfecto, como debe ser (incluyéndome). Hago sólo lo que debo, de la mejor forma que puedo, y los demás que hagan lo que quieran. Vi tantos perros correr sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido. Aprendí que en esta vida nada es seguro, sólo la muerte… por eso disfruto el momento y lo que tengo. Aprendí que nadie me pertenece, y aprendí que estarán conmigo el tiempo que quieran y deban estar, y quien realmente está interesado en mí me lo hará saber a cada momento y contra lo que sea. Que la verdadera amistad sí existe, pero no es fácil encontrarla. Que quien te ama te lo demostrará siempre sin necesidad de que se lo pidas. Que ser fiel no es una obligación, sino un verdadero placer cuando el amor es el dueño de ti. Eso es vivir… La vida es bella con su ir y venir, con sus sabores y sinsabores… Aprendí a vivir y disfrutar cada detalle, aprendí de los errores, pero no vivo pensando en ellos, pues siempre suelen ser un recuerdo amargo que te impide seguir adelante, pues, hay errores irremediables. Las heridas fuertes nunca se borran de tu corazón, pero siempre hay alguien realmente dispuesto a sanarlas, con la ayuda de Dios. Camina de la mano de Dios, todo mejora siempre. Y no te esfuerces demasiado, que las mejores cosas de la vida suceden cuando menos te las esperas. No las busques, ellas te buscan. Lo mejor está por venir”.


Jorge Luis Borges




viernes, 2 de octubre de 2020

Quino

Catorce o quince años creo recordar que tenía yo cuando alguien tuvo el detalle de regalarme mi primer libro de Mafalda; más que un libro un cuaderno grueso, apaisado, con tapas de color morado. Aún lo conservo, aunque este desvencijado de tanto repasarlo una y otra vez.

Desde entonces, ella misma, sus sufridos padres, su hermanito Guille y su pequeño grupo de amigos -Felipe, Manolo, Miguelito, Susana y la pequeña Libertad- se volvieron también los míos. Me ayudaron a comprender el mundo -así de claro-, a comprender lo que ocurría a los demás y, también, a respetar los untos de vista de otros.


Después, y poco a poco, descubrí el universo en blanco y negro de su creador, Quino. Un universo lleno de ternura, inteligencia y claridad. Sus personajes, casi todos anónimos, estaban llenos de realidad; de vida cotidiana, pero sobre todo de humanidad. Eran ciudadanos en los que te reconocías, en los que los problemas cotidianos se plasmaban sin acritud, sabedores de la dificultades -a veces insalvables- les convertía en dignos supervivientes. No recuerdo una sola viñeta de Quino en la que se desprenda odio, falta de respeto, desprecio… quizás sólo cuando el tema versaba en torno a las dictaduras militares (en un país como el suyo, Argentina, que sabía de sus dolorosas consecuencias).


Se nos ha ido Quino. Quizás sea hora de recordar alguna de esas pequeñas grandes frases que salieron de su boca: “Ya que amarnos los unos a los otros no resulta, ¿por qué no probamos amarnos los otros a los unos?”.



miércoles, 16 de septiembre de 2020

Gabriel García Márquez - Líneas para vivir

1. Me gustas no por lo que eres, sino por lo que soy cuando estoy contigo.

2. Nadie merece tus lágrimas, y quien las merezca no te hará llorar.

3. El hecho de que alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser.

4. Un verdadero amigo es el que te toma de la mano y te toca el corazón.

5. La peor manera de extrañar a alguien es sentarse a su lado y saber que nunca podrás tenerlo.

6. Nunca dejes de sonreír, incluso cuando estés triste, porque nunca sabes quién podría enamorarse de tu sonrisa.

7. Puede que seas una sola persona en el mundo, pero para una persona eres el mundo.

8. No pases tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasar tiempo contigo.

9. Tal vez Dios quiera que conozcas a muchas personas equivocadas antes de conocer a la persona adecuada, para que cuando finalmente conozcas a esta persona, estés agradecido.

10. No llores porque se acabó, sonríe porque pasó.

11. Siempre habrá personas que te lastimen, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y solo tener más cuidado en quién confías dos veces.

12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quién eres antes de conocer a alguien y esperar que esa persona sepa quién eres.

13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te lo esperas.





lunes, 20 de julio de 2020

Juan Marsé (Barcelona, 8 de enero de 1933 - Barcelona, 19 de julio de 2020)



- Procura tener una buena historia que contar, y procura contarla bien, es decir, esmerándote en el lenguaje.

-  En casa de mis padres, en la postguerra, apenas había una docena de libros. Antes hubo muchos en lengua catalana, según mi madre, pero, después de una purga preventiva por razones de seguridad, sólo quedaron dos.

- La juventud muere cuando muere su voluntad de seducción. (Últimas tardes con Teresa)

- La primera lectura completa del Quijote fue, por supuesto, una experiencia especial. Si recuerdo bien, al tercer intento lo leí de cabo a rabo.
    
- Yo soy ante todo un lector de ficciones, un amante incondicional de la fabulación.    

- Gracias a las ratas de la Barcelona gris, penitente y mísera de los años cuarenta, el cine propició y redobló mi natural tendencia a la hipnosis ante cualquier género de fabulación.
    
- Cuando uno era todavía un mozalbete presumido, ir al cine era algo que formaba parte de la cultura popular, un rito semanal en el que participaba toda la familia, toda la comunidad.
    
- Sabemos que el olvido y la desmemoria forman parte de la estrategia del vivir.
    
- Hay una memoria compartida, que no debería arrogarse nadie, una memoria que fue durante años sojuzgada, esquilmada y manipulada.
    
- Un escritor no es nada sin imaginación, pero tampoco sin memoria, sea ésta personal o colectiva. No hay literatura sin memoria.

sábado, 11 de julio de 2020

Tejedor de realidades (Julio Andrés Pagano)

Cuentan que la curiosidad hizo que un niño descubriese la vital importancia de ayudar a crear entornos de paz, amor, luz y consciencia tejiendo sabiamente con los colores del alma.

- Abuelo, ¿puedo preguntarle por qué cada tarde lo veo sentado en este banco de la plaza sonriendo en dirección al Sol?”-preguntó tímidamente el niño mientras se mantenía a unos pasos de distancia, ya que no sabía qué tipo de respuesta obtendría. 
  
El anciano inclinó lentamente su cabeza, hizo una breve pausa, lo miró con gran ternura y con mucha paz le respondió:

- Estoy tejiendo.

El niño sonrió.

- ¿Cómo que está tejiendo abuelo -le dijo-, si no veo que tenga lanas de colores ni tampoco grandes agujas?

- Tejo realidades -mencionó el anciano-. Puede que parezca que aquí sentado no hago nada -continuó-, sin embargo, permaneciendo en calma hago que mi corazón cree un entorno armónico. También bendigo con mis pensamientos e intenciones a todos los que pasan por esta plaza para que tengan el mejor de sus días. Así es como voy tejiendo. Siempre los saludo con amor, les sonrío con franqueza, y si los veo medio caídos levanto mi bastón y les digo: `vamos qué se puede´. También le pido a los pájaros que me ayuden a darles fuerzas cantando, porque sus maravillosos sonidos revitalizan y sanan.

El niño estaba absolutamente asombrado. No podía creer lo que escuchaba, estaba acostumbrado a oír insistentemente que cuando uno se vuelve viejo ya no sirve para nada.

- En esta luminosa tarea de ayudar a crear entornos armónicos no estoy solo”-remarcó el anciano. Y extendiendo de par en par sus brazos exclamó- Mira la belleza que irradian los árboles, huele el maravilloso perfume que ,sin pedirnos nada a cambio, nos comparten las flores. Contempla el incansable trabajo de esas abejas, observa con cuánta libertad juegan los perros. Siente cómo te acaricia el viento. La existencia, a su modo, también está tejiendo. En mi caso disfruto tejer con hebras de luz, por eso cada tarde abro mi corazón para que los rayos del sol entren, me acaricien y se anclen en el suelo junto con mis sentimientos más puros, de manera que la madre Tierra sienta cuánto la amo. Sin importar la edad que se tenga, todos podemos ayudar a tejer el entramado de un mundo más consciente, sensible, solidario y humano haciendo que nuestras mejores intenciones viajen más allá de las fronteras. También podemos irradiar mucho amor para que las heridas se cierren, los corazones se abran y que cada uno alcance su máximo potencial descubriendo el poder transformador de las cosas simples”.

Los ojos del niño comenzaron a brillar. El anciano se acercó, le pidió permiso a través de una sonrisa y le dio un cálido abrazo.

Cuentan que el sol alumbró aún más fuerte para sumarse al encuentro. Y en ese instante, a modo de agradecimiento, el niño le susurró:

- Me voy a casa, abuelo. Tengo que ir a contarle todo esto a mi mamá, porque ella, que es de las personas a quien más quiero en este mundo, todavía teje usando lanas y agujas.


miércoles, 8 de julio de 2020

Tolkien

John Ronald Reuel (1892 - 1973)


Sólo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado.

Donde no falta voluntad siempre hay un camino.

Los atajos causan largos retrasos.

En la duda, un hombre de bien ha de confiar en su propio juicio.

Quien no es capaz de desprenderse de un tesoro en un momento de necesidad es como un esclavo encadenado.

No todo lo que reluce es oro, ni toda la gente errante anda perdida.

El valor se encuentra en lugares poco probables.

Ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos.

Es el trabajo que nunca comienza el que lleva más tiempo terminarlo.

A menudo, la esperanza nace cuando todo está desolado.

El visitante que escapó por el techo, lo pensará dos veces antes de volver a entrar por la puerta.

El que rompe algo para saber lo que es ha perdido el camino de la sabiduría.

Te advierto, si me aburres, me vengaré.


domingo, 21 de junio de 2020

Carlos Luis Zafón

Carlos Luis Zafón (Barcelona, 1964 - Los Angeles, 2020)

Cada libro, cada volumen que ves aquí, tiene un alma. El alma de la persona que lo escribió y de aquellos que lo leyeron, vivieron y soñaron con él. (La Sombra del Viento)

No puedo morir aún doctor. Todavía no. Tengo cosas que hacer. Después de todo, tendré una vida entera en la que morir. (El Juego del Ángel)

Alguien me dijo una vez que en el momento en el que te paras a pensar si quieres a una persona, ya has dejado de quererla para siempre.

Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte.

El tiempo lo cura todo, pensé, menos la verdad.

Pocas son las ocasiones en que la vida le permite a uno pasearse por sus propios sueños y acariciar un recuerdo perdido con las manos.

Las gentes con el alma pequeña siempre tratan de empequeñecer a los demás.

Una historia no tiene principio ni fin, tan solo puertas de entrada.


miércoles, 17 de junio de 2020

Leon Tolstoi - ¿De qué tamaño es tu piedra?

Dos mujeres en busca de la sabiduría visitaron a un hombre santo. Una se consideró una gran pecadora. Nunca dejó de culparse por traicionar a su esposo cuando eran jóvenes. La otra había vivido toda la vida de acuerdo con los mandamientos de Dios; por eso no se reprochaba por cometer ningún pecado específico y se sintió relativamente bien de su vida.

El santo las cuestionaba a ambas. La primera mujer con lágrimas confesó su pecado, aun siendo tan enorme. Consideró el pecado tan grande que no esperaba el perdón. Pero en desesperación lo dijo de todas maneras. La segunda mujer dijo que no pudo pensar en ningún pecado específico que había cometido, o por lo menos, nada que merecía mención. El santo dijo a la primera mujer

- Ve, siervo de Dios, más allá de los muros de la ciudad y busca la piedra más grande que podrás cargar y tráemela.

Y dijo a la segunda mujer que no reconocía ningún pecado en particular

- Tráeme piedras también, pero piedras pequeñas, tantas como puedas cargar.

Las mujeres se fueron e hicieron lo que les mandó el santo. La primera mujer le trajo una piedra grande, y la segunda un saco de pequeñas piedras. El santo las miró y dijo

- Ahora, esto es lo que quiero que hagan. Lleven las piedras de regreso y pónganlas en el mismo sitio donde las encontraron. Entonces vuelvan a mí.

Las mujeres se fueron para cumplir lo que les mandó el santo. La primera mujer fácilmente encontró el lugar donde había conseguido la piedra y la devolvió a su sitio. La segunda mujer no pudo recordar en donde había encontrado todas las piedras pequeñas y regresó con el saco lleno. El santo dijo a la primera mujer

- Fácilmente devolviste la piedra grande y pesada porque recordaste en donde la conseguiste».

Pero a la segunda mujer dijo

- No pudiste devolver las piedras pequeñas porque no pudiste recordar en donde las conseguiste. Así es con el pecado -el santo dijo a la primera mujer- Recordaste tu pecado. Por eso sentiste remordimiento en tu conciencia, y como tu pecado dolió a otros. Entonces te arrepentiste y en arrepentirte, te liberaste de la carga de tu pecado -dijo a la segunda mujer- Pero tú trataste de devolver las piedras pequeñas. Cometiste pecados pequeños y en no pensar mucho de ellos, no pudiste recordarlos. Por eso no podías arrepentirte de ellos. En vez de esto, aprendiste a condenar los pecados de otros, como el de esta otra mujer, mientras te hundiste más y más en tu pecado. Ciertamente tu carga es más pesada.


viernes, 22 de mayo de 2020

Goria Fuertes - Autobiografía

Gloria Fuertes nació en Madrid
a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.

A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
a los quince se murió mi madre, se fue cuando más falta me hacía.

Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores
–no digo nombres–,
gracias a eso, pude sobrellevar mi juventud de barrio.

Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad del camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta
–pero Dios y el botones saben que no lo soy–.

Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.

He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán algunas veces.