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martes, 21 de diciembre de 2021

Un punto y una raya


“Entre tu pueblo hay un punto y una raya.
La raya dice no hay paso, el punto vía cerrada”.

…decía una canción, interpretada por Rosa León (“Al Alba”, Ariola -1975-). Con el cadáver de Franco aun enfriándose en su ataúd. España estaba aun fuera de todas las instituciones democráticas de occidente, Mirándose el ombligo, a la búsqueda de un futuro incierto. Salir de una dictadura nunca es fácil y a unos nos parecían insuficientes los pasos que empezaban a darse; otros sufrían de vértigo ante los cambios que se avecinaban.

Han pasado más de 45 años y sigue habiendo puntos y rayas de todo tipo. Puntos y rayas que mantienen fronteras geográficas, ideológicas y económicas. Diera la sensación que, en algunos aspectos, esas barreras se vuelto más altas. Descorazona comprobar que, medio siglo después, no hayamos dado un paso adelante hacia esa “aldea global”, utópíca quizás, pero esperanza al fin y al cabo.

Muros físicos -como el que pretendía Trump o el que separa ya a palestinos y israelitas- y alambradas lacerantes han ido creciendo aquí o allá por toda Europa. Son solo un síntoma. Bien por miedo, bien por avaricia, las reticencias a esa aldea global son hoy mayores -o al menos más evidentes que hace cincuenta años-.

No es cuestión de ser pesimistas, pero de nada sirve ignorar la evidencia. Hacerlo no ayuda a nada.


viernes, 5 de julio de 2019

Querida Joan




Con setenta y ocho años -¡se dice pronto!- quiere seguir sorprendiéndonos. Pero el músculo, que ejerce el mando fundamentalmente sobre su voz ya no llega. Ley de vida. Por eso, antes de que sea tarde, quiere hacer una gira de despedida por toda España.

Su rato de disciplina diaria ejercitando su herramienta le sigue motivando, aun siendo consciente de sus debilidades. A los 60 años volvió a tomar conciencia que la constancia de la necesidad de seguir contando lo que siente y lo que ve en su entorno. Y eso aunque la realidad fueran distintas a cuándo comenzó, hay algo que no ha cambiado: la gente positiva es la que se cae, se levanta, se  sacude, se sonríe sí misma y sigue adelante.

Comprometida de forma permanente en todas las protestas sociales hay una tarea de la que no quiere jubilarse, aunque se siente frustrada de que todo lo que se ha hecho parece nohaber servido de nada. "En mi país -dice- ya no hay democracia. Te empeñas, junto con otros en cambiar el mundo, y no surte efecto. Todo se desmorona". Su visión del futuro no se distingue precisamente por la esperanza de un otro mundo.

Muy convencida había cantado aquello de "Gracias a la vida que me ha dado tanto"  y nos empujaba a diciéndonos:

“Sube a nacer conmigo hermano. Dame la mano derecha desde la profunda zona de tu dolor diseminado… No por velas con tubos endurecida. No volverán tus ojos taladrados. Ponerlos en mi pecho y en mi mano y dejadme llorar como como si estuviera con vosotros”.

Ella, que era así, hoy no puede fallarnos. Ella no puede ser ni fría ni caliente, su compromiso de siempre le empuja a que deje la tibieza.

El orgullo y la avaricia no pueden apoderarse de su generosidad para seguir persiguiendo nuestras aspiraciones profundas, sin que nadie nos mueva de nuestra utopía. Seguro que insistirá, persistirá y lo logrará.

Todavía Joan Báez tiene mucho que aportar.




miércoles, 23 de enero de 2019

Pudimos haber podido


A veces nos preguntamos ¿qué fue de Hombres G, o de Radio Futura y no digamos nada de Loquillo y Los Trogloditas que llenaron el mundo del espectáculo y que sus canciones eran seguidas por el público de todas las edades? ¿O qué fue de aquellos famosos carteles mexicanos o colombianos por los que se ofrecían millones y millones de pesos? Pero han tenido que pasar 30 o 40 años para poder hacernos esa pregunta.

Hoy puede ocurrir algo semejante sin que haga falta retrotraernos a 20 o 30 años anteriores. El mundo hoy corre tan deprisa y el tiempo se nos va tan volando así como las nuevas tecnologías, siempre presentes que, en todo momento y con nuevos avances,  irrumpen en el mercado o en la sociedad con cosas nuevas y diferentes a las que pasaron tan sólo hace cuatro años. Nos podemos preguntar por cosas que recientemente han sido importantes y que, en poco tiempo, han dejado de serlo.

Por ejemplo, ya hay quienes hablan del  grupo político Podemos como algo pasado. ¿Qué fue de aquellos que irrumpieron como un Súperpop revolucionario en el mundo de la política? ¿Qué fue de los que iban a implantar una copia de la Puerta del Sol con su imagen del 15 de mayo en todas las provincias españolas, de los que iban a dar la voz al pueblo para hacer realidad la igualdad entre todos los españoles?

Hoy apenas hace cuatro años el equipo de líderes que trabajaba con Iglesias ha abandonado el terreno de juego, uniéndose algunos a otros grupos políticos. Aquellos que representaban la pureza política en el liderazgo se han disuelto y los que defendían el mismo sueldo para todos los españoles se han encerrado en la mansión que se han comprado con la fortuna que han amasado.

Como si estuviéramos haciendo pruebas de velocidad pero en este caso el vehículo no corre adelante sino que retrocede.

Esto corre muy, muy deprisa…