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domingo, 25 de marzo de 2018

El salto


Desde que comencé a trabajar en esta empresa de juguetes acuáticos noté como un soplido que bajaba de los montes cercanos diciéndome no podía conformarme con ser conserje. Y yo le fui haciendo hueco tan hondo que con frecuencia como un silbido gomero que trae anuncios en su música, salía de mi garganta.

Yo no nací para ser ruiseñor de desdichas, sino árbol con fuertes raíces en tierra. Por eso el soplido se hacía metros de altura que saltaba, y el silbido se convirtió en exámenes que aprobaba. Y hoy salen gozosos de mi garganta anunciando a los míos que el salto dado ha sido más grande que el buscado. Formar parte del grupo de asesores de mi empresa es como ver a mi gente siempre sonriente, con la vida resuelta y el corazón contento.

Y si otro salto tuviese que dar aquí estaría volviendo a entrenarme con cariño y esfuerzo, pero siempre con ilusión.



martes, 30 de enero de 2018

Codicia


La codicia no tiene edad ni nacionalidad. Crece como una amapola sangrienta a través del flujo de unos hechiceros que también en el colmo de la ambición, procuran amarrar el pensamiento. De vez en cuando un viento fuerte chisporrotea en el aire y manda lo viejo al olvido. La distinguirás porque nunca notarás en su sentir un buen criterio en torno a acciones sociales o un mínimo talante de generosidad y acciones desinteresadas. En su régimen de vida se asemejan al talante del dictador en la política que en la práctica sustituye la constitución de su país por un solo decreto: “El derecho de la fuerza está sobre la fuerza del derecho”. Incapaces de esperar otro minuto, ni un segundo, por aquello que desean para sí mismos no son capaces de esperar que aquel muera para registrarle los bolsillos.


jueves, 14 de septiembre de 2017

Su soledad


Su forma de ser denota una gran codicia. Su mano, siempre cerrada. Sus ojos, bien abiertos, mirando fijamente a quien más cerca tenía. Hasta que un día su mano quedó truncada y dentro de las manos su corazón.

El mundo no tenía ni tendrá nombre. Da igual se llame de una forma o lo llamen de otra. Para él era indiferente. Así el día que se quiso despedir de todos nosotros, en un rincón abandonado allí estaban todos ellos como en nuestro sueño.