Mostrando entradas con la etiqueta intelectual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta intelectual. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de junio de 2018

Positividad


Todos sabemos que buscar la felicidad será siempre una tarea de cada uno de nosotros.

Nadie se va a encargar de hacernos felices como podemos hacerlo uno mismo. Al contrario, muchas veces nos encontraremos con personas que nos ponen zancadillas en el camino haciéndonos la vida más difícil, pero hemos de ser nosotros quienes lo impidamos.

Cuando se nos dice "la felicidad está en ti" hay gente que piensa que eso son palabras que proceden de frases poéticas o de filosofía barata. Pero la verdad es que esa frase es un golpe de razonamiento, de inteligencia y de ser realista.

La felicidad siempre, en este mundo y en cualquier otro, depende de nosotros y son nuestras decisiones, las que nos ayudarán a dar pasos para saber estar equilibrados, saludables y felices

Sí. Es cierto que volver a levantarse y seguir adelante con los planes propios no siempre es fácil, pero si nos detenemos y seguimos en el suelo nos costará mucho más salir del agujero.

No cabe duda que nos hacen falta dosis de valentía, de egoísmo positivo. Es decir nos hace falta pensar en uno mismo a la hora de tomar  decisiones para hacer, apartando de nuestro camino aquello que no nos hace bien.






sábado, 8 de julio de 2017

Las mil y una preguntas de la vida

Las mil y una preguntas de la vida.

Solía hacerse mil y una preguntas. Detrás de todo hay un por qué. Da lo mismo que sea una raíz cuadrada que un pensamiento filosófico. ¿Tiene lógica y razón lo primero, o es un convenio social hecho hace determinado tiempo para darle un sentido a la raíz cuadrada? A ella, a los logaritmos y familiares circundantes le llamamos ciencia, ¿y por qué no a la filosofía que se mete dentro de ti para hacerte buscar los porqués de cada historia? Se cansaba de defender esta idea ante el sin sentido de muchos compañeros que solo pensaban en el ahora.

También yo me hago mil y una preguntas, le respondía otro colega. Pero las respuestas que me vienen a mí no tienen por qué ser iguales a las tuyas. Desde algunos puntos de vista, la vida puede no tener ningún sentido. Pero al mismo tiempo, el sentido de la vida se encuentra en lo que estás viviendo en el momento, en su perspectiva inmediata, donde todo posee un significado. Todo lo que podemos sentir, oler, tocar, pensar, contiene un significado en sí mismo. Y el que muchas cosas no tengan respuestas, o sean diferentes es lo que da color, gusto y aroma a la vida.

Discusiones de este tipo tenían con frecuencia en el patio del colegio ante la atónita mirada de algunos profesores que no entendían como en las clases no se expresaban con esa misma libertad y, al tiempo, profundidad. Uno de ellos les planteó la cuestión al entrar del recreo. La respuesta fue inmediata. Y curiosamente por el más escéptico de la clase: “Porque ustedes no quieren o no nos motivan. Se pasan el tiempo enseñándonos raíces cuadradas, logaritmos, los ríos del Canadá o la historia de los vikingos que hoy no nos sirven para el día a día y  mañana ni un céntimo de vida laboral nos ganaremos con ellas. Y se olvidan de buscar con nosotros los porqués de las cosas, igual porque tampoco ustedes los han encontrado.

El profe le escuchaba con suma atención al tiempo que los colores le subían a la cara. Un gran silencio se hizo en la clase al terminar la intervención del compañero. Minutos más tarde fue roto por el profe diciéndoles: Mañana comenzaremos una dinámica nueva en estas clases. Bueno, ¿por qué mañana? Formen grupos pequeños de cinco y aporte iniciativas sobre maneras y contenidos de la nueva dinámica. Al final las pondremos en común mientras yo voy pasando por los grupos y escuchando lo que dicen. Un gran aplauso sonó en la clase que solo se interrumpió cuando sentados en pequeños círculos comenzaron a planear.




miércoles, 19 de abril de 2017

Se sentía atractiva


Muchos la veían atractiva. Cuando iba por la calle los gestos y comentarios de muchos (incluso algunos de ellos un tanto obscenos) la deleitaban. A nadie, claro está, le amarga un dulce. Pero ella, pasado el momento, en el fondo, se sentía molesta. Amante de las letras, feminista, con la mente amueblada, crítica ante los problemas sociales y nadie la paraba por la calle para una valoración de sus actividades ni para interesarse como participar. En el fondo, éste era su problema: pensar.