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domingo, 17 de diciembre de 2017

Cuzando mares

Si algún golpe de suerte, a contrapelo,
a contrasol, a contraluz, a contravida,
te torna pájaro que quiebra el vuelo
y te revuelca con el ala herida...

Y hay tanto viento para andar las ramas.
Tanto celeste para echarse encima.
Y pese a todo, vuelve la mañana.
Y está el amor que su milagro arrima.

Por qué caerse y entregar las alas.
Por qué rendirse y manotear las ruinas.
Si es el dolor, al fin, quien nos iguala.
Y la esperanza, quien nos ilumina.

Si hay un golpe de suerte, a contrapelo,
a contrasol, a contraluz, a contravida.
Abrí los ojos y tragate el cielo.
Sentite fuerte y empujá hacia arriba.


Héctor Negro - Cesar Isella


martes, 25 de julio de 2017

Introspección


Mirar hacia dentro. Conocernos a nosotros mismos. Aceptar ser como somos. Desde pequeños nos enseñan a ello. Y si sabiéndolo hacer desde pequeños descubrimos que somos inocentes (así lo dicen también los mayores que nos rodean), que hablamos lo que sentimos  y que no nos callamos ante lo que no nos gusta, ¿por qué al crecer dejamos de ser como somos? Y así, entre otras, creciendo se pierde la inocencia de la vida de la gente.

Nos educan para que seamos honrados y honestos (que no es lo mismo ni mucho menos) y, al llegar a una determinada edad, se nos exige que seamos astutos y espabilados. “Es la vida” te dicen, como si todos los código inculcados hasta entonces perdieran, de la noche a la mañana su vigencia y su valor.

Le llaman “madurar” –como la fruta-, pero a veces es un más “echarse a perder”.


domingo, 9 de julio de 2017

Una doble vida


Comentábamos hace poco en una tertulia de amigos las circunstancias, por casos que conocíamos, de personas que llevan una doble vida. Una de un  buen hacer profesional y de educación social; y la otra algo más oscura, y que pudiera darles vergüenza de conocerse. Es el caso de quienes siendo ante el gran público heterosexuales gustan en la privacidad de su intimidad de la práctica homosexual. Y entre ellos veíamos también el caso cada vez más frecuente de sacerdotes descubiertos en esta guisa. Y nos preguntábamos: Unos y otros malviven su realización personal. No, para nosotros la cuestión no estaba centrada en la homosexualidad, sino en una tercera vía que se vivía a escondidas, fuese del mismo o diferente género.

Para la mayoría de estas personas, hablamos en general sin referirnos a casos concretos, seguramente, esto es algo ya casi imposible e impensable. No aceptarían pasar, de la gloria pequeña o grande, al ostracismo y la marginación. Prefieren sobrevivir de esa manera, a golpe de confesionario. Eso decía hace unas semanas un cura italiano, que lo pillaron frecuentando prostíbulos, que después se confesaba... Tanto para personas casadas como para aquellos que han hecho un compromiso público celibatario, al que nadie les obligó, estas situaciones reflejan  un montón de hipocresía, apariencias, guardar las formas, silencios, sobornos.. Y, todo esto salpicado, como decía el Papa Francisco, recientemente, de corrupción. El dinero para tantas cosas raras... Deprimente. Triste.

Otro problema es que muchos de estos señores, a pesar de vivir como viven, en sus pronunciamientos públicos ante las cuestiones de "sexto y nono", mantienen las posiciones más fosilizadas y conservadoras, sin un ápice de mirarse a sí mismos. Es como si se considerarsen la moralidad en su más pura esencia. Algo que resulta increíble, pero cierto.